Para posicionarte como quieres tienes que saber quién eres, cuál es tu diferencia y dónde quieres llegar. Al mismo tiempo, cuando decides posicionarte en un sector, estilo o mercado,  te estas definiendo, estas condicionando tu identidad, tus objetivos, etc.

Podemos “mirar al pasado con nostalgia” o “mirar al futuro con osadía”, esto son los extremos y es fácil moverse entre ellos dependiendo de las circunstancias, de lo que se trata es de no patinar. Porque en este eje entre la nostalgia y la osadía, entre el pasado y el futuro, nos toca lidiar con el presente. En el ahora se filtra el pasado y se prepara el futuro (siempre incierto).

Cuestión de estilo

A poco que te guste la moda sabrás de sobra que “no es lo que llevas, sino cómo lo llevas” y ese cómo responde siempre a un porqué. Hablando de comunicación y de relaciones, no se trata sólo de qué medios usas para conversar con tus públicos, se trata de cómo los usas. Pero sobretodo se trata de porque usas esos medios y lanzas esos mensajes. Es porque responden a tu estilo o simplemente sigues la moda.

Y si sólo estas siguiendo la moda, preguntate ¿por qué?

Es porque no tienes medios (tiempo, herramientas) para pensarte. Es porque no te interesa, te da miedo mirar hacia dentro, o crees que no es para ti.

Da igual si eres responsable de una fundación o vas a tomar el mando de un pequeño negocio local. Tienes que definir tu estilo, posicionarte en el mundo, diferenciarte de la competencia y disfrutar con lo que haces, con lo que le ofreces al mundo. Y todo esto se descubre preguntandote ¿por qué …? y se convierte en realidad a través de tu estrategia interna o de negocio y de tu estrategia de comunicación. Y de las acciones y decisiones que de ellas se derivan, claro, como justo ayer decía Laura.

Si no sabes por dónde empezar, te puede valer el método Toyota o de los 5 porqués. No es más que preguntarse 5 veces porqué y se suele usar para encontrar el origen de los problemas. Pero lo puedes aplicar a casi todo, porque te permite analizar la toma de decisiones o la razón de llevar a cabo una acción. Y esto vale para organizar tu espacio de trabajo de forma óptima, para planificar tu calendario de actividades o tu crear tu carta de servicios.

Si no tienes recursos búscalos, reúne a tu equipo, pospón otras cosas menos importantes o acude a un profesional. Esto es importante para tu proyecto y llevarlo a cabo te empodera.

En el día a día de una organización hay un continuo construir, de modo que lo mejor es que seamos valientes y vivamos el presente con elegancia.

 

Eric BARBEAU