marketing relacional o relaciones públicas, da igual, llámalo como quieras, el caso es que te relaciones bien y con las personas adecuadas.

Cuando digo que te relaciones bien, quiero decir que tienes que saber lo qué estás haciendo y por qué lo haces, lo que llamamos llevar a cabo acciones llenas de sentido. Las relaciones que estableces entre la organización que diriges y cualquier otra institución o persona deben tener sentido en el fondo y en la forma, ser constructivas para ambas partes, orientadas a cumplir tu promesa como institución.

Con personas adecuadas me refiero a las personas más interesantes que puedas encontrar para que tu organización exista y se desarrolle. Porque una organización tiene multitud de vínculos y conexiones con el mundo que la rodea, en su sector, con sus usuarios, en su ámbito geográfico, etc De lo que se trata es de encontrar un punto común o un contexto compartido con esas personas para conseguir los resultados que nos intersan.

Buenas relaciones con la personas adecuadas, es lo que yo llamaría relaciones de éxito, porque te llevarán a conseguir tus objetivos, tus metas y tus sueños. Lo que los teóricos de comunicación de organizaciones llaman Misión y Visión.

Las relaciones de éxito, son relaciones estratégicas.

Da igual como de grande es al organización que gestionas. Puedes ser el director de un pequeño museo privado local o el técnico de un departamento en una gran institución. Para dar a conocer lo que haces, lanzar y desarrollar nuevas líneas de trabajo, o simplemente existir como institución necesitas relacionarte.

Lo ideal para alcanzar el éxito como institución es tener un plan estratégico, un equipo y un presupuesto, pero si te falla el equipo o el presupuesto, lo que no puede fallar es un plan que incluya la creación y fortalecimiento de relaciones estratégicas. Una buenas relaciones con las personas adecuadas pueden paliar ciertas carencias al tiempo que te posicionan como una organización abierta, transversal, creativa … pon el adjetivo que quieras, todo depende de tus relaciones.

Tus relaciones dependen de ti, de lo interesante que seas para lo otros.

Todo empieza por saber quién eres, donde estás y dónde quieres ir. Para saber quién eres es imprescindible revisar o auditar tus objetivos y estrategia de vez en cuando. Para saber dónde estas, tendrás que analizar tu situación, el mercado en el que operas y quien es tu cliente. Con todo lo anterior podrás decidir dónde quieres ir y para conseguirlo tendrás que planificar y actuar.

Si lees una libro de marketing de museos, un artículo de comunicación cultural, o de marketing relacional aplicado al sector cultural. Todos están hablando de lo mismo. Como yo soy relaciones públicas hablo de públicos y de relaciones. Públicos externos e internos (clientes, competencia, proveedores, equipo, …) y relaciones, siempre interesantes, para crear valor a través de colaboraciones, contratos, experiencias, procesos de trabajo, …