Hace unos días terminaba  una de mis primeras experiencias de curso on-line “Digitalización del Patrimonio” de la fundación UNED.

Sabia que el curso iba indudablemente por los caminos de la legislación y los estándares de registro y conservación. Y aún así lo hice, pensando que sería el complemento perfecto para esos proyectos innovadores y creativos, orientados al uso y disfrute del patrimonio.

Aprendí las reglas básicas del juego. Normativa, herramientas, un poco de planificación y cómo deben hacerse las cosas según la legislación española y la UE. Básicamente instrumentos para hacer bien un trabajo bastante instrumental. Aunque detrás del cual se puede esconder un trabajo apasionante, al fin y al cabo, los documentos históricos son maquinas del tiempo. Si las mezclas con las nuevas tecnologías de la comunicación y le añades un poco de creatividad ¿quien sabe dónde te pueden llevar?

Mi idea de un proyecto de digitalización tiene que ver con el multimedia.  Con que estos documentos sea superaccesibles, a la gamificación y a la recreación. que con el trabajo meticuloso de escaneo, fotografía, retoque, almacenaje y generar nuevos archivos a conservar.

*la infografía me la pasó Jose, creo, o Ester. Pero era un asunto sobre Jijona, seguro 😉