Bibliotecas. empresas culturales

Bibliotecas. empresas culturales

Las bibliotecas han tenido, para mi, siempre una especie de aura mágica, como si fueran un personaje más de un cuento fantástico. Cierto que eso eran más bien las bibliotecas de mi imaginación, las reales empezaron siendo un lugar reverencial (porque que iban “los mayores”), pasaron a ser un lugar desconocido que había que admirar (porque lo decía la profesora) y finalmente fueron una herramienta de trabajo.

El pasado mes de septiembre el IAC Juan Gil Albert, de nuevo organizaba una jornada sobre fondos documentales a la que ya acudí el año pasado. Y esta vez proponía “La biblioteca pública como espacio de cultura”. Y allí escuche algunas cosas muy interesantes.

De lo que escuche a Ana Santos, directora de la BNE.

El sector necesita reflexión ¿qué hacemos para acertar en una sociedad tan compleja? ¿para qué sirve una biblioteca frente a la red? Para demostrar que el conocimiento no solo está ahí (en la red), respetando los derecho de autor.

En otras palabras, necesitan pararse y pensar estratégicamente. Eso que parece que solo afecta a la empresas privada, aunque ni siquiera ellas encuentran el momento de hacerlo. Pero que es útil seas quien seas.

En la BNE son conscientes de que hay un cambio, sin retorno, ¿un nuevo paradigma quizás? Los datos les dicen que ha cambiado la demanda de los usuarios, ha cambiado la forma y la motivación con respecto al acceso y uso de la información. Y hay un cambio en el mantenimiento público que les obliga a hacer más con menos,  ahora tiene que:

  • Ofrecer servicios digitales
  • Desarrollar una actividad cultural de calidad para todo tipo de públicos,
  • Reutilización de los datos. Compartir y abrir el conocimiento digitalizado, incluso estructurarlo en nuevas aplicación para la docencia, la formación y la inspiración.

La BNE lleva a cabo todo esto de manera envidiable, a mi modo de ver, pero además lo hace siguiendo su Plan Estratégico. Ahí esta la clave, todos estos retos no se pueden asumir, superar y disfrutar si no tienes un plan y un mínimo de recursos (humanos y económicos principalmente).

La clave

Un plan estratégico y un equipo motivado. Es decir tienes una hoja de ruta para no perderte y cuentas con recursos, sobretodo de creatividad, orientados a un objetivo (compartir conocimiento y ofrecer actividades). Si te falta uno de estos dos elementos, lo tienes crudo. Porque sin objetivo ni plan es difícil diseñar acciones con sentido, con valor para la biblioteca y su comunidad de usuarios. Y sin equipo, las acciones (y la creatividad) se limitan tanto que los esfuerzos se diluyen.

Y, por supuesto, conocer a tu cliente. Sin duda una gran parte del éxito de este Plan reside en que reconocen la variedad de públicos. Así, a la hora de plantear acciones, conocen a sus públicos, identifican clientes y crean actividades específicas para diferentes públicos. Y esto incluye a los usuarios, al los políticos y a las entidades que puedan convertirse en mecenas.

La digitalización de los fondos de la BNE hace que ya no solo esté en Madrid

De las Bibliotecas de pueblo

Una constante en las intervenciones fue la importancia que se le da al usuario, a que las personas vayan a la biblioteca, que la usen, Y la frase “más espacio para las persona  y menos para los libros” lo resume de manera magistral.

Sin necesidad de convertir la biblioteca en una sala de exposiciones permanente o un taller de actividades plásticas, hacer que la biblioteca forma parte de la vida de la gente es fundamental.

Destaco la intervención de Alicia Cerdá, Téc. de Biblioteca de Monovar porque se fundamentó en los dos aspectos clave que son fundamentales en mi trabajo de Relaciones con los públicos, la persona en el centro , esto es conocer y cultivar la relación con el cliente. Y mostrar tu singularidad a la hora de diferenciarte de la competencia.

En el caso de la biblioteca local, Alicia lo traducía en estos elementos:

  • La implicación del personal en las demandas de las personas que acuden.
  • Atender a la Desiderata y no comprar libros que la gente no pide.
  • La biblioteca infantil como espacio para la lectura placentera, frente a la obligatoriedad de las lecturas escolares. El libro de papel como objeto a descubrir, con el que jugar.
  • La importancia de los fondos documentales locales, que es aquello en los que la biblioteca local es experta (puede que el único experto)

En otras palabras, las instituciones, como las empresas, necesitan:

Cuidar al cliente. Al fin y al cabo es la persona más importante de la empresa, sin ella no existe. Y en el caso de las instituciones públicas, prestar un servicio a las personas, es para la que existen.

Competir con tu sello personal. La clave para una estrategia de éxito. Si competir por precio es un error en la empresa privada, competir por cantidad de oferta es un error para la institución pública. Nuestra diferencia es nuestra especialidad.

Mi conclusión.

Me gusta escuchar a las instituciones decir cosas como “plan estratégico”, “diferenciarse de la competencia” o “conocer al usuario”. Aunque no son exactamente las palabras que yo uso en mi trabajo, sí son conceptos a partir de los cuales conversar.

El nuevo paradigma de la era de la información es un reto para empresas e instituciones, porque es un reto para las personas que vivimos este momento.

Aunque los medios, los ritmos y las prioridades para afrontarlo son distintos, lo cierto es que todos queremos vivir mejor y ser el mejor profesional que podemos ser.

 

Patrimonio, Rutas y el “Mapa del tesoro”

Patrimonio, Rutas y el “Mapa del tesoro”

El patrimonio histórico-artístico local

Este Patrimonio es al mismo tiempo un pozo sin fondo donde invertir; además de una oportunidad hacer y difundir conocimiento y cultura, porque el patrimonio es también un recurso didáctico. Y un recurso turístico a explotar y no solo para disfrute de los forasteros, porque hacer turismo en tu ciudad es también una experiencia peculiar (siempre te encuentras con gente del pueblo que no ves normalmente).

Viviendo en un pueblo, trabajando en temas tan locales y tan conectada con el mundo digital, era de esperar que mi idea de digitalizar el patrimonio tuviera más que ver con la gamificación que con el trabajo meticuloso de escaneo, fotografía, retoque, almacenaje y generar nuevos archivos a conservar.

Quizás porque descubrir la Historia me apasiona, la puesta en valor a través de la experiencia es un asunto que siempre me ronda.

 las Rutas.

Las rutas temáticas son tendencia en el turismo y han venido para quedarse. No solo las rutas históricas, es más las gastrónomicas y enológicas son toda una institución. Desde las oficinas de turismo de los pueblos más pequeños hasta la señalética de rutas histórico de cualquier provincia o Com. Autónoma; todo Técnico de Turismo que se precie debe tener un par de ellas para ofrecer a sus clientes (turistas y políticos). Creo que el “éxito” y la apuesta por ese producto turístico, es su promesa de una inmersión en el mundo que quieren mostrar. Aunque en la mayoría no pasar de un folleto y/o una placa en una fachada.

¿quizás aspiran a ofrecer una experiencia total?

La mayoría no aspiran a ello. Y no porque no tengan material, que seguramente lo tienen, sino porque la oferta no tiene imaginación (creatividad), no tiene sentido (valor para la comunidad) y no responden a una estrategia. Solo son una copia formal de otras estrategias, y por eso no tiene un plan. Un plan para conectar con la gente, es decir basarse en su realidad local, y hablar a sus sueños.

El mapa del tesoro

El proyecto de gestión del patrimonio que toda relaciones publicas-historiadora-aprendiz de hacker-gestora cultural independiente tiene escondido en su interior es crear una experiencia de inmersión en un universo único. Y con crear me refiero a identificar el potencial de un entorno-contexto y diseñar el plan y las herramientas que permitan esa experiencia.

En cuestión de patrimonio histórico, material e inmaterial, mueble e inmueble, para mi, el referente es Colonial Wiliamsburb y su apuesta por la recreación histórica integrada en una ciudad, que sin duda, tendrá otros sectores económicos y que, de hecho tiene otras ofertas turísticas.

Peor me parece igualmente interesante, por otros motivos, “las fiestas del medievo de Villena“. El proceso por el que una comunidad (los vecinos del barrio del Rabal) han hecho suyo y han dotado de personalidad propia, lo que empezó siendo un mercado medieval corriente y moliente, para convertirlo en una experiencia.

Cuando vi los créditos de inicio de “Juego de Tornos”, pensé: quiero ese mapa para mi investigación. Un mapa donde reconstruir, una y otra vez, el paisaje que se va construyendo ante mi a medida que descubro localizaciones en los documentos.

Cultural, estrategia y gestión

Un plan estratégico para la Cultura es, inevitablemente, una apuesta por una estrategia de Desarrollo Local.

Inevitable, porque de lo contrario, de estar separadas, inconexas, ambas estrategias, en el fondo, y muchas veces en la forma, no tendrán sentido. Y ya se que el Desarrollo Local es más que la suma de todos los sectores locales y tiene muchas variables. Pero hablando de cultura y en local, las acciones y actividades culturales van ligadas, directamente, a la vida de la gente. A su ocio, a su percepción del valor de la localidad, a su formación y al tiempo que dedican a trabajar para las asociaciones a las que pertenecen.

Están ligadas, también, a través de la economía local, a  las empresas culturales y a las empresas mecenas. Y están, finalmente, ligadas a la vida de la gente por el relato de la ciudad.

Si el DL es una estrategia de estrategias. El plan estratégico para la Cultura es pues un medio y un objetivo.

Por mi experiencia (y mi observación) en proyectos de comunicación cultural, turística y emprendimiento, y las muchas conversaciones asociadas a esos proyectos;  me interesan especialmente las estrategias que apuestan por “un potencial del territorio”.

Porque así están ligadas a la realidad y son las personas implicadas las que van construyendo y optando por los objetivos de ese potencial: que se mantenga cierta característica, que crezca, que se amplíe, que evolucione, ….

 

Digitalizar el patrimonio es un proyecto trasmedia

Hace unos días terminaba  una de mis primeras experiencias de curso on-line “Digitalización del Patrimonio” de la fundación UNED.

Sabia que el curso iba indudablemente por los caminos de la legislación y los estándares de registro y conservación. Y aún así lo hice, pensando que sería el complemento perfecto para esos proyectos innovadores y creativos, orientados al uso y disfrute del patrimonio.

Aprendí las reglas básicas del juego. Normativa, herramientas, un poco de planificación y de cómo deben hacerse las cosas según la legislación española y la UE. Básicamente instrumentos para hacer bien un trabajo bastante instrumental. Aunque detrás del cual se puede esconder un trabajo apasionante, al fin y al cabo, los documentos históricos son maquinas del tiempo. Si las mezclas con las nuevas tecnologías de la comunicación y le añades un poco de creatividad ¿quién sabe dónde te pueden llevar?

Mi idea de un proyecto de digitalización tiene que ver con el multimedia.  Mi ideal de proyecto de digitalización tiene una capa de traducción e interpretación del pasado para que lo usen las gentes del presente, algo de patrimonio como parte de la vida. Tiene que ver con que estos documentos sean superaccesibles, con la gamificación y con  la recreación; más que con el trabajo meticuloso de escaneo, fotografía, retoque, almacenaje y generar nuevos archivos a conservar.

*la infografía me la pasó Jose, creo, o Ester. Pero era un asunto sobre Jijona, seguro 😉

Gestión artesana del patrimonio

Mientras Laura asiste al congreso de GC Mapeando Realidades , yo enseño a mis compañeras de lli i llana a usar wp y que la vida de esa web (como la de la asociación) esté distibuida y sea así más resiliente. Coincidencias

Que cada socia sea Autor en la web es ambicioso, pero viable. Responde a un objetivo claro; hacer cultura. Y ese objetivo creo que viene de unos genes hackers en el origen de la asociación. Una versión hacker de la cultura y su gestión. Veremos que pasa

baile_y_mapaAhora es más posible recolectar conocimientos entorno a la cultura popular del Medio Vinalopó, en general, y su historia de los bailes tradicionales, en particular.

Había que conseguir una herramienta adecuada para que no se pierda, para que se conecte y crezca. Para que se vea el valor y ello despierte la conciencia de nuestro propio valor como sujetos de la cultura.

Y además para escribir nuestra historia. La crónica de cómo y por qué nos embarcamos en determinados proyectos. Imprescindible romper la brecha digital.

Siento que somos creadoras, conservadoras y divulgadoras de cultura. Sin duda somos agentes culturales.

Nuestras investigaciones son informales, con una escala diminuta. Fragmentos de otras conversaciones. Recuerdos que te asaltan sin pretenderlo o descubrimientos casuales que te hacen querer tirar de ese hilo.

Los ensayos son nuestra cotidianidad. Fiestas y espectáculos, lo más divertido y lo más visible. Pero también queremos saber más sobre la música y el baile, queremos bailar más y mejor, conocer y recrear la indumentaria.

Desde la asociación lo hacemos porque, de alguna manera, nuestra pasión es ese patrimonio.

Compartir todo eso de diferentes manera y en diferentes formatos, es nuestra gestión del patrimonio. A pequeña escala. Lo buscamos, conversamos sobre él, lo usamos y lo compartimos. Para que forme parte de la vida de las personas. No resultaría difícil mapear esa realidad.

Estrategias y archivos. Dilemas

Sin duda los grandes desconocidos en la cultura local son los Archivos. Creo que los Archivos Históricos más que los Administrativos, pero, en cualquier caso, grandes desconocidos.

¿qué son? ¿para qué sirven? ¿por qué existen? son preguntas que me han hecho cuando he comentado que estaba investigando en el archivo local. Y no son cuestiones fáciles de responder. Quizás por eso no puede resistirme a asistir a las I Jornadas sobre fondos documentales locales

cuestión de imagen.

Detecto que el primer problema con el que se topan los Archivos (además del consabido “falta de recursos” para la conservación y otras acciones) es la falta de imagen.

Dedicar un motón de dinero a un edificio nuevo para un archivo y bien diseñado para trabajar y para albergar todo lo que contiene y contendrá. Parece no ser útil, solo dará una primera foto el día de la inauguración.

Mientras que un teatro o una sala de exposiciones da más juego. Parece que se les puede sacar más partido. Parece que damos por sentado que una vez inaugurado formará parte de la vida de la gente, así, sin más. Como si no costara dinero y trabajo (y una estrategia) llenar de sentido y vida los edificios destinados a la cultura.

Los archivos, los teatros, las salas de exposiciones y otras instituciones culturales tiene siempre un halo de superioridad para el común de los mortales, porque son instituciones culturales. Y, sin embargo, la producción cultural y sobretodo la inversión en conservación es la más menospreciada (por no decir despreciada). Quizás por eso su imagen pública y su comunicación es difícil de gestionar. Quizás seguro, la clave está en la estrategia, en tenerla, claro. La clave es diseñar una estartégia institucional desarrollada en acciones con sentido (y con recursos para su ejecución).

Clientes, objetivos y otros dilemas.

Antes de definir la estrategia de comunicación hay que definir la estrategia de la institución. Y tener claro los objetivos y el público al que te diriges.

Escucho un comentario de un/a Técnico/a de Archivo

rrss ¿para qué? ¿para promocionar un evento? pues bien, pero mi trabajo es atender a la Administración, a los usuarios, gestionar el archivo y la biblioteca, y al final hacer actividades culturales.

Y me pregunto ¿quién tiene un lío con los objetivos, los clientes y la presencia en redes sociales, la Institución o el Técnico?

Si yo fuera responsable de una institución me plantearía: ¿qué estrategia debo seguir para hacer bien mi trabajo y cumplir mis objetivos? ¿que herramientas necesito para hacer bien mi trabajo? sabiendo que mi trabajo es … conservar, atender, investigar, divulgar, tener imagen pública, organizar actividades, crear conocimiento… Ante semejante avalancha de objetivos, priorizar se hace imprescindible.

Y si mi prioridad es atender a la administración antes que dar los buenos días en fb, habrá que asumirlo. Y si lo que quiero es poner en valor el trabajo del Archivo y ganar oportunidades de relacionarme con colaboradores y mecenas, puede que dar los buenos días en fb no sea la estrategia adecuada.

De hecho, todo esto, y mucho más, es lo que pregunto. Y a lo largo de una consultoría de RR.PP. se plantean muchos retos, porque no es fácil pensarse a uno mismo, pero resulta una aventura emocionante. Sobretodo cuando va camino de convertirse en la base para un relato interesante