Patrimonio, Rutas y el “Mapa del tesoro”

Patrimonio, Rutas y el “Mapa del tesoro”

El patrimonio histórico-artístico local

Este Patrimonio es al mismo tiempo un pozo sin fondo donde invertir; además de una oportunidad hacer y difundir conocimiento y cultura, porque el patrimonio es también un recurso didáctico. Y un recurso turístico a explotar y no solo para disfrute de los forasteros, porque hacer turismo en tu ciudad es también una experiencia peculiar (siempre te encuentras con gente del pueblo que no ves normalmente).

Viviendo en un pueblo, trabajando en temas tan locales y tan conectada con el mundo digital, era de esperar que mi idea de digitalizar el patrimonio tuviera más que ver con la gamificación que con el trabajo meticuloso de escaneo, fotografía, retoque, almacenaje y generar nuevos archivos a conservar.

Quizás porque descubrir la Historia me apasiona, la puesta en valor a través de la experiencia es un asunto que siempre me ronda.

 las Rutas.

Las rutas temáticas son tendencia en el turismo y han venido para quedarse. No solo las rutas históricas, es más las gastrónomicas y enológicas son toda una institución. Desde las oficinas de turismo de los pueblos más pequeños hasta la señalética de rutas histórico de cualquier provincia o Com. Autónoma; todo Técnico de Turismo que se precie debe tener un par de ellas para ofrecer a sus clientes (turistas y políticos). Creo que el “éxito” y la apuesta por ese producto turístico, es su promesa de una inmersión en el mundo que quieren mostrar. Aunque en la mayoría no pasar de un folleto y/o una placa en una fachada.

¿quizás aspiran a ofrecer una experiencia total?

La mayoría no aspiran a ello. Y no porque no tengan material, que seguramente lo tienen, sino porque la oferta no tiene imaginación (creatividad), no tiene sentido (valor para la comunidad) y no responden a una estrategia. Solo son una copia formal de otras estrategias, y por eso no tiene un plan. Un plan para conectar con la gente, es decir basarse en su realidad local, y hablar a sus sueños.

El mapa del tesoro

El proyecto de gestión del patrimonio que toda relaciones publicas-historiadora-aprendiz de hacker-gestora cultural independiente tiene escondido en su interior es crear una experiencia de inmersión en un universo único. Y con crear me refiero a identificar el potencial de un entorno-contexto y diseñar el plan y las herramientas que permitan esa experiencia.

En cuestión de patrimonio histórico, material e inmaterial, mueble e inmueble, para mi, el referente es Colonial Wiliamsburb y su apuesta por la recreación histórica integrada en una ciudad, que sin duda, tendrá otros sectores económicos y que, de hecho tiene otras ofertas turísticas.

Peor me parece igualmente interesante, por otros motivos, “las fiestas del medievo de Villena“. El proceso por el que una comunidad (los vecinos del barrio del Rabal) han hecho suyo y han dotado de personalidad propia, lo que empezó siendo un mercado medieval corriente y moliente, para convertirlo en una experiencia.

Cuando vi los créditos de inicio de “Juego de Tornos”, pensé: quiero ese mapa para mi investigación. Un mapa donde reconstruir, una y otra vez, el paisaje que se va construyendo ante mi a medida que descubro localizaciones en los documentos.

Cultural, estrategia y gestión

Un plan estratégico para la Cultura es, inevitablemente, una apuesta por una estrategia de Desarrollo Local.

Inevitable, porque de lo contrario, de estar separadas, inconexas, ambas estrategias, en el fondo, y muchas veces en la forma, no tendrán sentido. Y ya se que el Desarrollo Local es más que la suma de todos los sectores locales y tiene muchas variables. Pero hablando de cultura y en local, las acciones y actividades culturales van ligadas, directamente, a la vida de la gente. A su ocio, a su percepción del valor de la localidad, a su formación y al tiempo que dedican a trabajar para las asociaciones a las que pertenecen.

Están ligadas, también, a través de la economía local, a  las empresas culturales y a las empresas mecenas. Y están, finalmente, ligadas a la vida de la gente por el relato de la ciudad.

Si el DL es una estrategia de estrategias. El plan estratégico para la Cultura es pues un medio y un objetivo.

Por mi experiencia (y mi observación) en proyectos de comunicación cultural, turística y emprendimiento, y las muchas conversaciones asociadas a esos proyectos;  me interesan especialmente las estrategias que apuestan por “un potencial del territorio”.

Porque así están ligadas a la realidad y son las personas implicadas las que van construyendo y optando por los objetivos de ese potencial: que se mantenga cierta característica, que crezca, que se amplíe, que evolucione, ….

(Todo esto venia porque quería organizar mis conocimientos sobre la estrategia de comunicación cultural como servicio de gestión cultural. Pero tendrá que ser en otro post)

Dime que resultado necesitas y te diré quien eres

Si quieres vivir mejor, eres Empresa.

La gente de empresa necesita (necesitamos) vivir bien con su trabajo.

Es decir, necesitas ganar el dinero suficiente para vivir la vida que quieres, ya sea ganando más clientes o cobrando más por el trabajo realizado.  Con el objetivo, no siempre declarado, de desarrollar tu profesión o talento lo mejor que sabes. Para hacer que tu empresa sea más ideal, más a tu medida.

Y para conseguir ese ideal, arriesgas tu bienestar. Es decir, inviertes tu dinero (ahorros, préstamo, …) y tu tiempo. Y lo más valioso de todo, arriesgas tu energía e ilusión.

Lo pones todo al servicio del cliente para alcanzar ese ideal de empresa/profesión que hace tu vida, y las de tu comunidad, más interesante.

Evidente esto varía según la empresa, su tamaño, formas de trabajar, … Pero por lo general, la persona responsable de una Pyme, arriesga su bienestar para desarrollar un proyecto personal.

Si quieres una buena reputación, eres una Institución

La Administración Pública en cualquiera de sus versiones (Museo Provincial, Instituto de X, Observatorio de Y, Agencia de Desarrollo Local, Oficina de Turismo, Área de juventud, …) necesita demostrar que su trabajo es valioso.

Las empresas también lo necesitan, porque sino no venden a los precios que les permiten vivir bien, pero en su mente el objetivo nº 1 es la ganancia.

Las instituciones públicas necesitan una buena opinión pública, la satisfacción del “cliente” que no ha pagado nada concreto, pero sí paga impuestos. Deben demostrar que son necesarias en la vida de la ciudad y/o la ciudadanía y que usan bien el dinero que tiene.

Pero, a nivel personal no arriesga “nada”, porque con mayor o menor presupuesto, las instituciones seguirán existiendo.

Ahora bien, las instituciones funcionan gracias a las personas. Concretamente, gracias a las personas competentes, con imaginación y pasión por su trabajo. A veces es el técnico, a veces el político, a veces el conserje (este último caso es más difícil ya que no tiene poder de decisión sobre el presupuesto).

Y estas personas sí arriesgan energía e ilusión en hacer sus instituciones tan buenas como puedan llegar a ser.

Soñando mapas

Un mapa para para mi investigación

1719_comarca_medio-vinalopoAl principio pensaba lo bonito que sería tener un mapa tridimensional de la Novelda del XVIII en la que vas viendo aparecer las casas y esos edificios singulares (hornos, molino, herrería, ermitas, …) formando las calles, los campos y caminos trazando el paisaje…

Leyendo los documento originales estas realidades se construían en mi imaginación como los creditos de inicio de Juego de Tronos.

Ahora que el doctorado me lleva a visitar los archivos de la comarca y que me pregunto con frecuencia la utilidad de la investigación y su conexión con mi trabajo. Y, sobre todo, al ponerme en contacto con la lsi de la UA para terminar de desarrollar esa base de datos, junto a mi hermana me puse a imaginar funcionalidades de la aplicación-BD. Entonces el mapa se volvió multifuncional.

Me imaginaba las relaciones entre los fondos históricos que se guardan en los archivos municipales y las localidades a las que se refieren.

Veía las realciones que establecieron las personas como trazos dibujados en un mapa dinámico que cuenta historias.

Historias del siglo XVIII y del XXI conversando.

sí, sólo hablo de trabajo

A veces solo hablo de trabajo.

Muchas veces, he tenido la sensación de que todas mis conversaciones tienen que ver con mi profesión y su ejercicio, y con la construcción de mi negocio. Y, a veces, me he sentido mal por eso, por hablar siempre de trabajo.

Hasta que me he dado cuenta de que la mayoría de las conversaciónes interesantes eran las que giraban en torno a mi trabajo.

Sera que mi trabajo me apasiona.

🙂